Escabiosis

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Escabiosis

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La sarna o escabiosis es una ectoparasitosis producida por Sarcoptes scabiei variedad hominis, es ampliamente distribuida en el mundo, que no reconoce raza, edad ni estrato socioeconómico. Variaciones cíclicas en su incidencia se relacionan con el grado inmunidad individual, las condiciones de vida, la higiene, el hacinamiento y la el contacto sexual.

Este ácaro de ocho patas perteneciente a Phyllum artropoda, clase Arachnida, subclase Acarina, orden Astigmata, familia sarcoptidae.

Cuando la hembra es fertilizada, rápidamente excava una madriguera en la epidermis a nivel del estrato granuloso, donde se extiende aproximadamente 2 mm cada día y pone de dos a tres huevos a la vez, hasta un total de 10 a 25 y después de uno a dos meses muere. La eclosión de las larvas se produce en tres o días y continúa el ciclo.

Esta suele aparece más en invierno (tal vez debido al hacinamiento), centros de concentración como guarderías, orfanatorios, asilos y regiones de clima tropical.

Esta dermatosis es muy contagiosa, particularmente mediante contactos prolongados y frecuentes, y puede producir epidemias en orfanatorios y asilos.

La transmisión es generalmente de persona a persona, por contacto directo. La transmisión de padres a hijos y sobre todo de madre a hijo, es la rutina. Las escuelas por lo general no ofrece el nivel de contacto necesario para la transmisión. En los adultos jóvenes, el modo de transmisión más frecuente es por el contacto sexual. Aunque es poco común, se ha reportado el contagio por el uso o manejo de ropa muy contaminada, o por dormir en una cama recientemente ocupada por una persona infestada. Transmisión a través de prendas de vestir o ropa de cama es más probable con mayores cargas parasitarias como se ve en la escabiosis costrosa forma atípica que ocurre en pacientes inmunodeprimidos o en ancianos institucionalizados que son infestados por miles de parásitos.

Variedades clínicas

Existen tres tipos de variantes de escabiosis:

  • Clásica
  • Costrosa
  • Nodular

La primera es la más común y se caracteriza por la presencia de escasos ácaros hembras. Las áreas involucradas varían según el grupo etario. Los sitios más comprometidos en lactantes son manos (pliegues interdigitales), pies y piel cabelluda, seguidas por tronco, piernas y brazos. En preescolares (2-6 años) las lesiones suelen involucrar manos, especialmente pliegues interdigitales, pies, tronco y extremidades, mientras que en escolares se observan tronco y extremidades. El prurito y dolor ocasionado por la impetiginización (Infección bacteriana superficial de la piel, benigna, contagiosa y autoinoculable; se caracteriza por ampollas casi siempre efímeras, que quedan reemplazadas por pústulas que se desecan con rapidez y forman costras melicéricas que recubren una erosión puramente epidérmica) en los espacios interdigitales impide que el paciente una los dedos. Es común encontrar más de cinco zonas afectadas con lesiones que abarcan desde pápulas, vesículas y nódulos hasta costras hemáticas, escoriaciones y, en menor grado, costras melicéricas. El túnel que horada la hembra (lesión elemental) es poco evidente y se caracteriza por una línea ondulada blanca o gris de unos pocos milímetros hasta un centímetro de largo, con una pápula o vesícula en un extremo. En general está presente en los espacios interdigitales de las manos, aréola, pene, escroto, ombligo o en la línea del cinturón.

La variedad costrosa también denominada “sarna noruega” debido a que se encontró en una población de leprosos de ese país, suele afectar a pacientes inmunocomprometidos, diabéticos, con neuropatías o física/mentalmente discapacitados (p. ej. Síndrome de Down) o en individuos bajo tratamiento con inmunosupresores (como metotrexato, tacrolimus, Micofenolato de mofetilo o ciclosporinas) se caracteriza por una grave infestación de ácaros (de miles a millones) y por tanto, es altamente contagiosa. Su presentación clínica consiste en placas queratósicas de aspecto costroso, agrietado y fisurado, pero con prurito de mediana o escasa intensidad.

La variedad nodular es la menos común (7% de los casos) y se manifiesta con nódulos eritematosos o pardos de hasta 2 cm de diámetro, que afectan glúteos, genitales, ingle, axila. Se ha sugerido que esas lesiones son una reacción de hipersensibilidad a los productos de secreción del ácaro más que a la presencia del mismo.

Se ha descrito un cuarto tipo de escabiosis llamada “escabiosis incógnita” debido a que los síntomas están enmascaradas por el uso indiscriminado de esteroides. Su principal manifestación clínica es el prurito intenso, molesto y de predominio nocturno que ocasionan las ocho patas del ácaro, su saliva o los productos de secreción de la hembra y las larvas. La comezón es mediada por una respuesta de hipersensibilidad que inicia 10 a 30 días después de la infestación, aunque puede manifestarse apenas un día después en casos de reinfestación.

La escabiosis es una entidad muy frecuente que puede presentarse en individuos de cualquier clase social. El diagnóstico debe sospecharse ante cualquier paciente, de cualquier edad, que presenta prurito generalizado persistente (de predominio nocturno). Las lesiones que se encuentran habitualmente son polimorfas, pero pueden ser mínimas o inexistentes. Además puede ser útil interrogar a los demás miembros de la familia que han sido afectados, ya que, por lo general, los convivientes también están infestados, siempre se debe hacer la consulta a su médico de cabecera, ya que el diagnóstico es clínico.

Los diagnósticos diferenciales a tener en cuenta son el prurigo por insectos, dermatitis, o eccemas, urticaria, dishidrosis y la piodermitis, entre otros.

Bajo lo mismo se exige un alto nivel de sospecha, además como es difícil encontrar un signo patognomónico, debe asumirse que todo paciente con prurito generalizado y lesiones polimorfas en la piel, que no tiene un diagnóstico evidente de otra entidad, tiene escabiosis hasta que se demuestre lo contrario y debe ser tratado en consecuencia.

El tratamiento de la escabiosis es individual y familiar (deben tratarse todos los convivientes) y es importante que todo el grupo familiar lo realice al mismo tiempo.

 

 

El tratamiento consiste en:

  • Cepillado de las uñas
  • Aplicación, antes de dormir, de medicamento tópico (según indicación médica).
  • El paciente debe dormir con la medicación.
  • Por la mañana, debe bañarse muy bien para remover el medicamento (este paso es muy importante ya que los medicamentos indicados si permaneces mucho tiempo en el cuerpo puede ser tóxico).

Entre las recomendaciones, no es útil aislar al paciente que presenta la variedad clásica, pues el ácaro no vive fuera del huésped humano, además no resulta útil fumigar la casa.

Es importante explicarle al paciente que el prurito puede persistir hasta un mes después de concluir el tratamiento y que la ropa de vestir, sábanas, almohadas, cama utilizadas 3 o 4 días antes del contacto, deben ser lavadas y retiradas durante, por lo menos tres días o bien, puesta a secar (una sola vez) a temperatura de 60°C por espacio de 10 minutos, antes de volver a utilizarlas.

 

 

Escrito por: Doctor Carlos Enrique Isales, Medicina General

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/escabiosis.pdf

http://www.medigraphic.com/pdfs/cosmetica/dcm-2013/dcm133j.pdf

https://www.menarini.es/images/dermatopatologia/Derma136.pdf

http://www.foroaps.org/files/escabiosis%20guia.pdf

http://scielo.isciii.es/pdf/medif/v12n7/hablemos.PDF

http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/543_GPC_Escabiasis/GER_Escabiosis.pdf

http://www.who.int/water_sanitation_health/diseases/scabies/en/

http://www.who.int/bulletin/volumes/87/2/07-047308-ab/es/

http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/70753/1/WHO_HTM_NTD_2010.2_spa.pdf?ua=1

http://campusesp.uchile.cl:8080/dspace/bitstream/handle/123456789/83/epi_29.pdf?sequence=1&isAllowed=y

http://pesquisa.bvsalud.org/adolecbr/resource/pt/lil-343497


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